Comentario sobre II Crónicas 30:8
עַתָּ֕ה אַל־תַּקְשׁ֥וּ עָרְפְּכֶ֖ם כַּאֲבוֹתֵיכֶ֑ם תְּנוּ־יָ֣ד לַיהוָ֗ה וּבֹ֤אוּ לְמִקְדָּשׁוֹ֙ אֲשֶׁ֣ר הִקְדִּ֣ישׁ לְעוֹלָ֔ם וְעִבְדוּ֙ אֶת־יְהוָ֣ה אֱלֹהֵיכֶ֔ם וְיָשֹׁ֥ב מִכֶּ֖ם חֲר֥וֹן אַפּֽוֹ׃
No endurezcáis pues ahora vuestra cerviz como vuestros padres: dad la mano á SEÑOR, y venid á su santuario, el cual él ha santificado para siempre; y servid á SEÑOR vuestro Dios, y la ira de su furor se apartará de vosotros.
Explora comentario sobre II Crónicas 30:8. Comentario y análisis en profundidad de fuentes judías clásicas.